No me considero un fan de “La guerra de las galaxias” (o Star Wars), soy bastante más trekkieSin embargo disfruto la saga. Disfruto la mayoría de películas de ciencia ficción, especialmente si contienen ingredientes de política. Creo que el universo de George Lucas plasma de forma muy digerible para el público ideas muy potentes. Algunos blogueros especializados y expertos en la filosofía de Star Wars dicen que el código Jedi tiene bastante similitudes con el Taoísmo y el Budismo. Yo no tengo el conocimiento necesario para argumentar a favor o en contra de esto. (Se agradecerán recomendaciones de lecturas sobre el tema). Estas son algunas de las ideas que he encontrado en Star Wars que encuentro dignas de comentar:

El miedo es el camino hacia el lado oscuro

Yoda pronuncia esta frase de forma literal en una conversación con Anakin Skywalker, todavía en proceso de convertirse en Darth Vader. Yoda también menciona las raíces del miedo, asunto central en el ideario Jedi: el excesivo apego convierte las emociones en sufrimiento. El amor se convierte en celos, la ambición se vuelve avaricia, el poder degenera en tiranía, etc. En el Jedismo, todas las amenazas provienen del miedo. Miedo a perder algo o a alguien, miedo a equivocarnos, miedo a quedarnos solos. El miedo es el principal obstáculo para nuestra libertad, nuestro crecimiento, nuestra creatividad, nuestra mejora, nuestra felicidad. Como dicen los Jedis, es el camino al lado oscuro.

El equilibrio

“Emoción, aún paz. Ignorancia, aún conocimiento. Pasión, aún serenidad. Caos, aún armonía. Muerte, aún fuerza.” — El Código Jedi.

La necesidad de controlar nuestras emociones es una constante en la narrativa Jedi. No en el sentido de reprimir nuestros sentimientos, sino en el de mantener el control para no ser arrastrados por nuestras emociones. Está conectado con lo que hemos mencionado anteriormente sobre los apegos excesivos. Las emociones fuera de control pueden desencadenar nuestras inseguridades, nuestra arrogancia, nuestras aflicciones, nuestra hostilidad… Ya sabes, el lado oscuro. Es el amor (con apego) lo que transforma a Anakin Skywalker en el malvado Darth Vader. El duelo por el asesinato de su madre se vuelve sentimiento de venganza. El miedo a perder a su amada princesa Amidala se convierte en sed insaciable de poder.

Nuestra manera de lidiar con nuestros sentimientos configuran nuestra personalidad. Las emociones impulsan nuestra fuerza, pero también nuestras debilidades, que son dos caras de la misma realidad. Que se decanten hacia el lado positivo o negativo, depende de nuestra habilidad para conocernos a nosotros mismos y mantener el equilibrio.

Foco

No podemos ocuparnos de todo a la vez. No podemos tener pasado y futuro en mente a todas horas. Es insoportable para cualquiera de nosotros. Y sí, lo supusiste bien: no ser capaz de centrarnos en el presente desencadena nuestros miedos-que-son-el-camino-hacia-el-lado-oscuro… (¿No son el estrés y la ansiedad algo muy oscuro?). Necesitamos enfocarnos en el ahora, en la siguiente tarea, en la prioridad para hoy. Solucionemos los problemas de uno en uno.

Auto-disciplina

Uno nunca se convierte en Jedi. No hay fin en el camino hacia la armonía. Nunca puedes dejar de trabajar para eliminar limitaciones auto-impuestas. Nuestra mejora es continua. Nadie, excepto tú mismo, puede librarte del lado oscuro. El Jedismo resume esta auto-disciplina en varios principos que encuentro muy simples pero acertados:

  • Vence a tu arrogancia
  • Vence a tu exceso de seguridad
  • Vence a tu derrotismo
  • Vence a tu testarudez

Modelo Jedi para el desarrollo de talento

No estoy tan obsesionado con Star Wars como parece, pero el imaginario Jedi me resulta muy eficaz para ilustrar mi visión del coaching y el desarrollo de talento en radio. Un presentador o locutor que piensa “soy el p**o amo” o “no sé hacer esto” está bloqueando su creatividad y su capacidad. El exceso de autoconfianza y el derrotismo son igualmente incompatibles con el crecimiento personal. 

Director de emisora, director de programación o coordinador, por favor, permíteme que comparta algunas ideas basadas en mi propia experiencia. Cuando te enfrentes a esta actitud de auto-limitación en un presentador, prueba esto:

  • No le digas a tus locutores/presentadores qué está bien y qué está mal en lo que hacen. Anímales a que se conozcan a sí mismos y entiendan la correlación entre sus fortalezas y sus debilidades. De hecho creo que deberíamos dejar de llamarlas así. Cada una de las habilidades que tienen, cada uno de los recursos que utilizan, conllevan pros y contras. Invítales a explorar y descubrir el impacto negativo y positivo de todo lo que hacen en antena (y fuera de antena también).
  • Repite esto una y otra vez: “la mejora nunca termina“. Ayúdales a ver que obsesionarse por aquello que creen que no pueden hacer, sólo sirve para retenerlos. Necesitan identificar qué es lo próximo en lo que van a trabajar para mejorar.
  • Y he dicho lo próximo, no en un futuro lejano. Un objetivo inmediato en cada momento. Ayúdales a centrarse en aquello que consideren lo próximo en lo que mejorar.
  • Muéstrales la importancia de enfrentarse a sus miedos. Conviértete en su maestro Jedi, haz de ellos tus padawans. Entrénales para admitir sus miedos, expresarlos y enfrentarse a ellos. Eliminando esos obstáculos, la mejora se producirá casi por inercia.

Esto no es sólo un cambio metodológico, es un cambio de mentalidad. Para tus presentadores, para ti mismo, para el equipo entero. Te será muy difícil introducir este cambio si no creas antes un entorno seguro para el equipo entero. Tal vez te resulte de ayuda mi modelo no vertical de auto-evaluación. Puedes leer más aquí (en inglés).

© 2018 - Tommy Ferraz